La Danza Final de Kali

Allá donde se viaje en el mundo moderno, se acaba por escuchar esta frase: El mundo va mal. Se oye esa misma frase en los cinco continentes, en cientos delenguas diferentes, en bocas de gente de lo más variada: El mundo va mal. Como una intuición común a todos los seres humanos, todo hombre contemporáneo diráo escuchará lo que todos han dicho o escuchado: El mundo va mal.

Y sin embargo, por mucho que esto se diga y se repita, por mucho que estécomúnmente admitido, por mucho que se acabe escuchando siempre lo mismo,el mundo no va mal. El mundo ni va mal ni puede ir mal, de la misma forma que tampoco va bien ni puede ir mejor. No podemos valorar la trayectoria del mundocon respecto a un modo circunscrito a lo humano. “Bien” y “mal” son adverbiosde modo validísimos desde la perspectiva humana, pero absurdos y vacíos comodirección de algo que nos transciende, a saber, el mundo. Por lo tanto, si nosreferimos al mundo, será más adecuado decir: ¡el mundo va! Esto ya suponedecir mucho. ¿Cómo? ¿De dónde? ¿A dónde? Son preguntas que nos meten siempre en serios problemas.

No obstante, algo está ocurriendo cuando todos los seres humanos expresan que“algo no va bien”. Al no poder hablar en nombre del mundo, podemos decir: elmundo no va bien desde la valoración del ser humano. Parece que así es: haydescontento, sufrimiento, miedo, injusticia, crueldad, hambre, guerras,miserias, dolor, y una serie de emociones que ningún ser humano valora como“buenas”. Y he aquí un lúcido punto de partida de lectura de este libro: comohumanos, identificamos lo que nos hace bien y lo que nos hace mal; lodiscernimos, no lo confundimos. Aunque aparezcan en ocasiones disfrazados losunos de los otros, la alegría, la belleza y la dicha son buenas para lo humano, yel sufrimiento, la fealdad, y la miseria no lo son. Por ello, el mundo nos parece“no ir bien”, porque lo malo parece abundar en grado, cantidad e intensidad. El mal puede vencernos.

Por lo tanto, ¿no sería mejor cambiar la frase que todos dicen y escuchan por“los seres humanos van mal”? Es posible: vamos a centrarnos en la perspectivahumana, pues es la que nos corresponde. Si decimos que algo –en este caso,nosotros- va mal, decimos que sigue una trayectoria descendente de modo; esdecir, que “vamos de mal en peor”. No hay ninguna objeción que pueda ponersea esta ley: si se va mal, se tenderá a ir peor. ¿A qué responde esta tendencia? ¿Ala cantidad? No: los seres humanos no aparentan ir de más cantidad a menoscantidad, pues actualmente somos más de 6.500 millones, por mucho que seempeñen genocidas, eugenistas y neomalthusianos en diezmarnos. La tendenciadescendente que sigue el ser humano responde a la misma cualidad humana:vamos de “más humano” a “menos humano”. Cuando nos vemos ir de “mal enpeor”, nos vemos alejándonos de la cualidad humana, estamos –con rigor-“degradándonos” como humanos, estamos mermando la virtud de lo que somos.Esta tendencia parecería dirigirse a un modo que no nos corresponde eignoramos: la infrahumanidad. ¿Qué es eso? No lo sabemos. De lainfrahumanidad, sólo sabemos que ella está sacando ventaja de nuestratrayectoria. Si desde nuestra perspectiva, “los seres humanos van mal”, secomprenderá que desde la perspectiva de esta fuerza, los seres humanos vanbien, muy bien, requetebién. Cuanto peor para nosotros, mejor para esta fuerza.Esta fuerza, aun siendo inercia, tiene un plan, un proyecto, una estrategia. Estelibro aborda esta estrategia.

¿Quién articula esta fuerza? Pregunta complicada. Comprobemos unacontradicción: si toda la humanidad intuye “no ir bien”, una importanterepresentación de esa humanidad mantendrá al mismo tiempo que el ser humano“está evolucionando”, “progresa”, va a mejor. Algunos dicen esto y muchos otrosse lo creen. Lo más desconcertante es comprender que los más fervientesdefensores de esta contradicción son los hombres y mujeres que gobiernan,dirigen y representan a los estados, corporaciones e instituciones que dan cuerpoalEst ablishme nt político. En términos ideológicos, a los apologistas de esta

tendencia, se les puede llamar “progresistas”, pues defienden la noción de“progreso” como una trayectoria feliz que sigue el ser humano expresada endatos económicos y estadísticos. En términos científicos, a estas gentes se lespuede llamar “evolucionistas”, y defienden un “progreso” en el dominiobiológico, aplicable a una supuesta “especie” humana que proviene del simio yque continúa indefinidamente su periplo evolutivo. Incluso en términos sociales,este evolucionismo científico se llevará a sus más falaces y monstruosasaplicaciones (la eugenesia, el darwinismo social, y todos sus retoños), teorizadasy practicadas por gentes que podemos llamar “eugenistas”. Todos estos nombres(progresistas, evolucionistas, eugenistas…) no difieren en su esencia: se trata deun mismo espíritu, el espíritu moderno.

Entonces nos encontramos con un supuesto ser humano (el hombre moderno) queescuchando –y en ocasiones admitiendo- que “la humanidad va mal”, defiende almismo tiempo que “va bien”. ¿Qué locura es esa? Mantenerse en modernasposiciones “progresistas” requiere un ejercicio de un abyecto cinismo: cadadécada batimos nuestro propiorecor d en hambre, guerras, torturas, genocidios,crueldad, exterminios, y todas las caras de la ausencia de humanidad. Y sinembargo, el discurso de la corrección política es cada día más progresista: losgobiernos hablan más y más de “libertad”, laONU habla más y más de “paz”, e –incluso- las corporaciones transnacionales parecen dedicarse a la humanidad, consu “ayuda humanitaria”. ¿Se trata de una repugnante contradicción? Sí, pero nosólo: la esquizofrenia inherente al discurso oficial no es sólo una enfermedadmental. Se trata de algo mucho más duro, incomprensible e incómodo: existenseres humanos (muchos, en la actualidad) que defienden los intereses de la infrahumanidad. Desde su punto de vista, no hay contradicción en defender ytrabajar a favor de la tendencia infrahumana: cuanto peor para el ser humano,mejor para los intereses a los que sirven. ¿Son humanos estos sujetos? Esa es unapregunta que este libro no va a abordar, y no porque la respuesta sea ambigua,sino porque no supone ser relevante para nuestro objetivo

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Este objetivo es el siguiente: exponer el proyecto, la trayectoria y el trabajo queesta fuerza ha estado llevando a cabo para culminar con éxito en un futurorelativamente inmediato. Para referirnos a este proyecto utilizaremos uno de lostérminos que sus propios teóricos, técnicos y apologistas han utilizado:Novu s

Ordo Seclorum. Sin duda, existen otros términos igualmente apropiados para

referirse a dicho trabajo infrahumano: globalización, “Gran Obra De Todas LasEras”, centralización de poder, secularización mundial, imperialismo europeo,Nuevo Orden Mundial, neoliberalismo económico, o –sencillamente- lamodernidad. No obstante, todos estos términos –aun siendo apropiados desdediferentes puntos de vista: histórico, económico, político…- sólo pueden encerraruna porción de una realidad con implicaciones mucho más profundas y serias delo que podría parecer a simple vista. Es por ello por lo que conviene dejarlo clarodesde el principio: el Novus Ordo Seclorum no se trata sólo de un simpleprograma político más o menos impuesto por una minoritaria élite, no es unsistema económico particular, ni una corriente filosófica, ni la pretensión de unasociedad, una logia, una raza, un estado o una familia. No; y jamás se insistirá losuficiente en esto: el Novus Ordo Seclorum supone ser un programa de profundasimplicaciones que afecta a la estructura social, a la ordenación política, a lamisma concepción de humanidad… pero también –y ante todo-, afecta a la propiaindividualidad de cada uno de los seres humanos (su vida particular, suestructura emocional, se libertad mental, sus nociones de “yo”, “vida”,“muerte”…) No se trata de una historia sobre un mundo lejano, ni una paranoiaindividual extrapolada al plano político. El Novus Ordo Seclorum es la ambiciosadeclaración de guerra a la humanidad, a nosotros como hombres, a ti como serhumano.

Como resulta ser la humanidad el protagonista pasivo de este proyecto (algo asícomo su alimento, su pasto, su ganado), introduciremos este capítulo con unabreve contextualización de dicha humanidad apoyada en fuentes tradicionales.Aun suponiendo una seria amenaza, el Novus Ordo Seclorum no es sino una minúscula mota de polvo dentro del contexto que quiere destruir: la gran rueda de la manifestación humana. Como rueda, dicha humanidad responde a una revolución cíclica circunscrita en el tiempo, que todas las tradiciones han expuesto con claridad, y que el hombre moderno acostumbra a ignorar (si no adespreciar desde dicha ignorancia). Como este sería –con todo rigor- el contextoque nos corresponde e interesa para el objeto de este libro, primero se expondrán brevísimamente unas generalidades sobre esta humanidad

Seguir leyendo:

http://www.scribd.com/doc/35304411/Ibn-Asad-La-Danza-Final-de-Kali

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3 Responses to La Danza Final de Kali

  1. santiago dice:

    Siento no haber leído antes este post.
    En otro post te he hablado del cambio; pero me comedí para no hablar demasiado del NWO.
    No se hasta que punto el nuevo orden busca la esclavización total. Está claro que no son intereses ecónomico,sabemos que es puro poder. Pero esa ansia tan enfermiza de poder parece que llega a un punto diabólico… Habrás observado la impliciación de cultos luciferinos en cine, música (en las superestrellas mas “importantes”) así como de simbología masónica.
    Como te dije éste sistema está muy bien ideado, casí perfecto, en el que se priva a la humanidad de su libertad y su poder con su total aprobación, lo que es muy fuerte.
    Me gustaría citar la tesis de Chomsky sobre el control medíatico (se puede encontrar en internet).
    Tampoco me queda claro de que especie de humanos se compone esta élite (pero sí, ese es otro tema).
    Seguiré tus post.
    Un saludo

  2. cain33 dice:

    Existe un estudio muy preclaro que arroja muchas luces respecto a qué tipo de seres humanos son los que nos gobiernan y dirigen absolutamente todos los organismos de poder en nuestra sociedad. Este estudio es conocido como ponerología política (dicese de la naturaleza del mal ajustada a propósitos y prácticas políticas). La tesis de la ponerología política sostiene que nuestra sociedad está comandada por lo que la sicología clínica llama: psicopatas primarios

  3. mirapadentro dice:

    “…que nuestra sociedad está comandada por lo que la sicología clínica llama: psicopatas primarios.”

    Sicópatas… esa idea hace tiempo que la concebí de golpe. Todas las ciencias, actividades, profesiones, arte, objetivos convencionales de la vida…, “suenan” distintas, actualmente, a como mi “corazón” las entiende.

    Cuando lo comento, la distinta “lógica” de muchas personas con las que dialogo, (o debato, o discuto, o me gritan…) manifiestan un discurso imposible de rebatir con “lógica”, al final sólo puedo expresarme con “impresiones”, “sentimientos”, simbolismos emocionales, etc, que resultan comprensibles para quienes quieren “escuchar” pero a los demás “ni les suena”.

    Me sitúan en un Mundo que no reconozco como “el mío”. Pero “mi Mundo” sí lo reconozco en obras de arte antiguas, filosofías, palabras dichas por personas que claramente han sido, o son, extraordinarias (para mí), en los animales, los árboles, los bosques, etc. Para mí, este Mundo actualmente es deprimente y lo que creo que hay que mejorar(todo prácticamente), no hace falta que me lo descarten los canallas, porque mucha gente “normal” a mi alrededor ya lo hace, aunque no lo hagan intencionalmente. Será por “seguidismo”, por ese “hipnotismo colectivo”… a veces también lo he reconocido, en mí mismo. Y cuando en algunos detalles lo he logrado eliminar, he sentido claramente “acierto”, comprensión “real”, un poquitín de libertad de pensamiento, un poquito de inteligencia verdaderamente útil.

    Pero bueno a lo que me refiero es que a los que nos han gobernado o nos gobiernan, sólo consigo entenderles, sólo consigo explicármelo, cuando me planteo si son psicópatas. Si carecen de “eso” que realmente para mí es la esencia verdadera de la vida, de la felicidad, de la humanidad, de la comprensión del sentido de la vida, del Mundo, etc.

    Así entiendo como ellos a la larga son los que llegan a lo mas alto de la escala del poder… para ellos eso es lo único que les “motiva”. Mientras un bombero “normal” actúa con riesgo por “salvar”, otro que no entiende “eso” está pensando qué beneficio puede aportarle a él la acción de su compañero… y claro muchos de “esos” llegan a jefes …y más arriba.

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